La celebración del vigésimo quinto aniversario de la promoción fue todo un éxito. De acuerdo con la organización prevista, nos tomamos unos potes, comimos muy a gusto en el restaurante Anttonenea (un poco tarde, es verdad, pero nos vino bien para ahorrarnos la merienda, y hasta la cena), y nos lo pasamos bomba con los recuerdos de nuestro paso por la Universidad. Yo creo que no nos olvidamos de ninguno de los ausentes, pues de todos nos ocupamos en las graciosas historias y suculentas anécdotas que circularon alrededor de la mesa.
Ya hemos hecho planes para una próxima celebración: ¿qué tal aprovechar el paso del ecuador de nuestras vidas -los 50 años de edad- para celebrar un nuevo encuentro? A la mayoría nos parece más seguro que esperar al quincuagésimo aniversario de la promoción. Si la idea os seduce, ya sabéis: este es vuestro blog, y en él podéis plantear todos los comentarios, propuestas y sugerencias que se os ocurran.
A continuación figura una selección de los retratos de los asistentes a la comida. Os aseguro que no hay ninguna fotografía retocada por el Photoshop, salvo en lo relativo a la disminución de la resolución original de las imágenes, que son demasiado grandes para reproducirlas tal cual. En próximos días subiré al blog un fichero ZIP con todas las fotografías seleccionadas, a su tamaño y resolución originales, por si alguien quiere imprimirlas a su gusto.



